Montserrat Bedia, madre de Omar Bedia, el restaurante AIE en El Sauzal | Foto: J. L. Conde

Montserrat Bedia, madre de Omar Bedia, el restaurante AIE en El Sauzal | Foto: J. L. Conde

Montserrat Bedia, madre de Omar Bedia, chef del AIE en El Sauzal, afirma que su hijo le ha enseñado muchas cosas de la cocina: “Yo jamás había comido atún crudo”

“Le dije que estaba loco si pensaba abrir un restaurante creativo” como el AIE, cuenta Montserrat Bedia, madre de Omar Bedia, chef del citado restaurante de El Sauzal. “Ya es difícil hacer de comer, imagínese lo que él hace, mezclar sabores es un riesgo, puede que le guste a la gente o no”, afirma riéndose la madre, quien pese a considerarlo una locura aceptó desde la inauguración y ya han pasado siete años,  dejar su empleo en un centro de mayores para ponerse a las órdenes de su hijo en la cocina.

“Con 12 años allí estaba con todas las señoras del pueblo aprendiendo recetas y técnicas”, afirma Montserrat de su hijo | Foto: J. L. Conde

“Con 12 años allí estaba con todas las señoras del pueblo aprendiendo recetas y técnicas”, afirma Montserrat de su hijo | Foto: J. L. Conde

Natural de La Matanza, Montserrat es una madre jovial que se ve que disfruta trabajando en las cocinas del restaurante AIE. Tanto madre como hijo van juntos a la compra y comparten todas las tareas diarias.  Preguntada cómo es la relación con su hijo en los fogones afirma que es “muy estricto, bueno más que estricto es perfeccionista. Lo siento -afirma ante la mirada de su hijo- pero es que tiene que ser así.  Él quiere que todo salga bien. Estás dando de comer a los clientes y esto es muy importante. Hay peleas, pero quien manda es el jefe, así que me callo y me doy media vuelta”, asevera. Montserrat recuerda que “Omar desde muy  niño ya quería ser cocinero, mientras que sus amigos se apuntaban a bomberos o policías. Incluso cuando tenía 12 años se organizaban actividades de cocina a las que rápidamente se apuntaba. Allí estaba con todas las señoras del pueblo aprendiendo recetas y técnicas”. Apunta que “en casa también preparaba algunos platos, como las albóndigas, pero luego era yo la que tenía que coger el delantal y ponerme a fregar toda la loza”.

Omar, por su parte, señala que los revueltos, la tortilla de papas y le ensaladilla, son platos que borda su madre.

“Omar es muy receloso con sus recetas y siempre las hace él. A mí me deja probar los platos para conocer mi opinión” | Foto: J. L. Conde

“Omar es muy receloso con sus recetas y siempre las hace él. A mí me deja probar los platos para conocer mi opinión” | Foto: J. L. Conde

“Omar es muy receloso con sus recetas y siempre las hace él. A mí me deja probar los platos para conocer mi opinión y si por ejemplo se ha pasado con la pimienta, la sal, etcétera”, añade la madre que “jamás pensé que un producto del mar como el atún, podría combinar con uno de  la tierra, como es el cochino. ¡Dios, pues sí! Y lo digo yo que “jamás había comido atún crudo” y ahora  uno de los platos que más me gusta de los creados por mi hijo es el tartar de atún.

“La cocina es un trabajo muy duro, se curra mucho”,  dice Montserrat quien recuerda estar más de 12 horas trabajando  sin parar y claro Omar es muy creativo  y además a todas horas. No puede decir que prepara papas con carne sino que va más allá y con muchas horas de investigación hasta que estima que el plato está listo para servirlo al comensal”.

Han pasado ya 7 años desde la apertura del restaurante AIE, en la calle Inmaculada Concepción 58, de El Sauzal, la madre de Omar aunque en principio lo vio como una locura decidió apostar por este proyecto.  “Yo soy siempre muy positiva. Siempre digo que Dios aprieta pero no ahoga” en referencia a que “en el mundo de la restauración hay días buenos y malos, pero los primeros superan a los segundos. Hay que tirar para adelante”. | José L. Conde

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