Javier Moro: Foto: Fran Pallero

Javier Moro: Foto: Fran Pallero

Javier Moro, copropietario y director comercial de las Bodegas Emilio Moro y Cepa 21, nos contaba que “el consumidor se ha vuelto más exquisito, más selectivo. No bebe tanto vino, pero sí de más calidad”. Responde a nuestro test con un contundente “soy muy buen cocinero y lo digo bien alto”. Aunque le gusta probar de todo, confiesa que se chupa los dedos con todo, pero “sobre todo con un par de huevos fritos con puntilla y con pan”.

¿Qué plato nadie cocina como su madre?

“Los guisos los borda. Y un buen lechazo”.

¿Con qué recibe a sus invitados?

“Siempre con una copa de vino”.

¿Cuándo se mete en la cocina borda…?

“Muchos platos. Soy muy buen cocinero, y parrillero. Y lo digo bien alto”.

¿Con qué plato se chupa los dedos?

“Con todos. Pero sobre todo con un par de huevos fritos con puntilla y con pan”.

Algo que jamás se llevaría a la boca…

“Las mentiras”.

¿En la cocina, qué plato se le resiste?

“Pocos, casi ninguno. Es pura imaginación”.

¿Lo que no mata, engorda?

“Puede ser”.

Carne versus pescado, ¿en su caso, ¿quién gana?

“Depende de si es un pescado excelente del norte o un lechazo. Le pego a todo”.

Un restaurante al que siempre le gusta ir…

“Me gustan todos los que lo hagan bien. Soy muy versátil”.

Lo último que ha descubierto en gastronomía…

“Un restaurante que busca la estrella Michelin en Jorge Juan, La Bien Aparecida. Me quedé maravillado de sus platos, su presentación y su gastronomía”. | José L. Conde

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