La heladería artesanal más alta de España estrena doce sabores

Se trata de la heladería artesanal más alta de España, en la cafetería del Teleférico del Teide
Se trata de la heladería artesanal más alta de España, en la cafetería del Teleférico del Teide

El chef Josué Mendoza presenta una propuesta que convierte productos y recetas en una experiencia gastronómica donde se reconoce a Canarias

Volcano Teide ha presentó ayer, a 2.356 metros de altitud, ‘Helados del Teide’, una colección de doce helados y sorbetes artesanos creada por el chef Josué Mendoza que convierte algunos de los productos, recetas, recuerdos y paisajes más reconocibles de Canarias en una experiencia gastronómica. La propuesta invita a descubrir las Islas cucharada a cucharada desde la cafetería del Teleférico del Teide y se convierte, por su ubicación, en la colección de helados artesanales elaborada a mayor altitud de España.

Desde el aroma de los bosques de pino canario, convertido en una de las creaciones más sorprendentes de la colección, hasta sabores profundamente ligados a la infancia y a la memoria de generaciones de canarios, como el gofio o las galletas María con dulce de guayaba, ‘Helados del Teide’ propone un recorrido por la cultura y la idiosincrasia de las Islas. La colección incorpora también elaboraciones inspiradas en recetas tan reconocibles como el barraquito, el quesillo con miel de palma, el frangollo o el Príncipe Alberto, junto a productos estrechamente vinculados a la despensa canaria como la piña tropical de El Hierro, el tuno indio o la batata yema.

La colección se elabora en la cafetería del Teleférico del Teide con ingredientes naturales y una presencia destacada de materias primas canarias. Esta apuesta por el producto local refuerza el vínculo entre cada sabor, su lugar de origen y una propuesta gastronómica que solo puede encontrarse en Volcano Teide.

Helados del Teide’ es una colección de doce helados y sorbetes artesanos
Helados del Teide’ es una colección de doce helados y sorbetes artesanos

Bajo la firma de Josué Mendoza, creador de las recetas y de la propuesta gastronómica, ‘Helados del Teide’ combina los sabores más representativos de las Islas con el rigor técnico y la metodología de la tradición heladera italiana. El proceso contó en sus inicios con el asesoramiento del maestro heladero Michele Marchese, cuya experiencia contribuyó a establecer las bases técnicas sobre las que Mendoza ha desarrollado una colección propia, singular y conectada con Canarias.

Durante la presentación, tanto el chef ejecutivo de Volcano Teide, Josué Mendoza, como el director general de la compañía, Ignacio Sabaté, coincidieron en destacar el papel del Teide como una de las principales puertas de entrada de Tenerife ante viajeros de todo el mundo. Su ubicación en el centro geográfico de la isla permite hablar de él como kilómetro cero, un punto de partida desde el que descubrir también la riqueza gastronómica de Tenerife, desde las medianías hasta la costa.

“El Teide debe convertirse en un gran escaparate de nuestros productos, nuestras recetas y nuestra cultura gastronómica”, afirmó Sabaté, quien subrayó que esta apuesta permite poner en valor la calidad de la despensa canaria, apoyar a empresas y productores locales y reconocer el trabajo de quienes mantienen vivos los sabores de las Islas.

Por su parte, la CEO de Turismo de Tenerife, Dimple Melwani, señala “entendemos la gastronomía como una de las expresiones más auténticas de nuestra identidad y un elemento clave para enriquecer la experiencia de quienes nos visitan. Propuestas como Helados del Teide demuestran que es posible innovar desde nuestras raíces”.

De izquierda a derecha, Dimple Melwani, Ignacio Sabaté y Josué Mendoza
De izquierda a derecha, Dimple Melwani, Ignacio Sabaté y Josué Mendoza

Josué Mendoza presentó la colección como un recorrido por los sabores, los recuerdos y los paisajes de Canarias. Entre las propuestas más sorprendentes destacó el helado de pino con pistacho y kataifi, una creación que parte del aroma de los bosques canarios y lo transforma en una elaboración fresca, delicada y reconocible. “Queríamos que este helado no hablara solo de un ingrediente, sino de una sensación, de ese olor del pinar que forma parte del paisaje y de la memoria de quienes hemos crecido en las Islas”, explicó.

A partir de ahí, el chef fue desgranando una colección en la que conviven productos de la tierra, recetas tradicionales y sabores ligados a la infancia. El helado de Plátano de Canarias IGP se elabora con fruta madurada en su punto óptimo, mientras que el quesillo con miel de palma reinterpreta uno de los postres más conocidos de la cocina canaria. Por su parte, el frangollo se convierte en una elaboración cremosa que conserva los matices de este dulce tradicional, y el helado de gofio de millo con higos caramelizados combina el sabor tostado del cereal con la dulzura de la fruta.

La colección incorpora un helado de leche de cabra con su propio dulce de leche. Junto a él, las galletas María con dulce de guayaba recuperan uno de los sabores más reconocibles de las meriendas. El recorrido continúa con el Príncipe Alberto, uno de los postres más representativos de La Palma, transformado en un helado.