Una vendimia prematura, pero con uvas de excelente calidad

La uva, este año y pese a la sequía es de una gran calidad | Foto: José L. Conde
La uva, este año y pese a la sequía es de una gran calidad | Foto: José L. Conde

Los bodegueros de Tenerife se enfrentan a la incertidumbre de las ventas por la crisis del sector hostelero y de la restauración a causa de la pandemia

Este año ha sido una vendimia “prematura”, que en algunos casos se adelantó a principios de julio. Así coinciden en calificarla los bodegueros de Tenerife, que añaden que la escasez de lluvia no sólo adelantó la recogida de la uva, sino que ésta es de excelente calidad. Luego vendrá la incertidumbre de la venta, dado que los sectores de la hostelería y la restauración están muy afectados por las restricciones que impone la pandemia de la COVID-19.

Agustín García Farráis, de Bodegas Tajinaste, asegura que 2020 ha sido “un año de madurez super prematura, se adelantó la vendimia casi un mes en relación con el año pasado”. De hecho, la vendimia empezó el seis de julio en la vertiente sur donde “el calor y la escasez de lluvia no dio reposo vegetativo a la viña”.

Agustín García Farráis | Foto: José L. Conde
Agustín García Farráis | Foto: José L. Conde

La parte buena es que “desde el punto de vista sanitario ha sido fantástico, con madurez buena tanto para blanco como para tinto” y la cantidad, según las zonas, mejor que en 2019, ya que la Bodega Tajinaste tiene el 80% de las viñas en La Orotava y también parcelas en Vilaflor, Guía de Isora e Icod.

En total, la D.O. Islas Canarias, a la que pertenecen los vinos de esta bodega han recogido “más de un millón de kilos, un 10% más que el año pasado”, si bien, García Farráis precisa que de cara al futuro inmediato existe “la incertidumbre sobre la venta a hoteles y restaurantes”, por la situación generada por la pandemia del coronavirus.

José Bruno Albertos, gerente de la Bodega Comarcal Valle de Güímar, que reúne a 150 viticultores del valle califica de “muy buena” la calidad de la uva, aunque la vendimia ha arrojado un saldo negativo en cuando a cantidad, “un 20% menos que en 2019 por el calor y los vientos fuertes que mermaron bastante las viñas”, aunque se han recogido 169.000 kilos.

La vendimia se adelantó este año casi un mes | Foto: José L. Conde
La vendimia se adelantó este año casi un mes | Foto: José L. Conde

Pese a ello, “la uva maduró mejor” y esperan cubrir los objetivos de mercado. Como ocurrió en otras zonas, “la vendimia se adelantó casi un mes y empezó el 18 de septiembre cuando lo normal es comenzar el 12 de octubre”.

Con respecto a la comercialización, Albertos destaca que “de la cosecha del año pasado no queda casi nada. Los vinos tienen un buen posicionamiento y buenas perspectivas de venta por ser la bodega más premiada de Canarias”. De hecho, este año han logrado siete premios en el concurso de Agrocanarias, cinco en La Alhóndiga y seis medallas en Italia, lo que refleja el “buen trabajo” que se lleva a cabo en la bodega.

Juan Jesús Méndez Siverio, de Bodegas Viñátigo -ubicada en el municipio de La Guancha, pero que explota parcelas en otras zonas-, también destaca la prematura vendimia, que en su caso empezó e 8 de julio. Sin embargo, “como llovió poco las uvas entraron muy sanas y con una calidad excelente y muy buenos aromas”.

Juan Jesús Méndez Siverio | Foto: José L. Conde
Juan Jesús Méndez Siverio | Foto: José L. Conde

En cantidad, Bodegas Viñátigo producirá unas 150.000 botellas, “mucho mejor que en 2019, en que la producción fue raquítica”, precisa Méndez Siverio. Ahora la incertidumbre viene de la mano de “hoteles y restaurantes, que están bajo mínimos”. La pandemia también ha provocado que “las exportaciones a Estados Unidos y Reino Unido hayan bajado, pero se mantienen, e incluso han subido, en Alemania, Suiza y Bélgica, señala el bodeguero, que considera que el actual descenso del 40% en las ventas “es muy grave”.

Con respecto a la D.O. Islas Canarias, Juan Jesús Méndez destaca que “en La Palma ha ido muy mal por la sequía en Fuencaliente, mientras que en Lanzarote ha sido corta pero muy buena calidad”.

Por su parte, Enrique Alfonso, de la Bodega Altos de Trevejos, en Vilaflor, destaca que en la zona sur “éste ha sido un año malo en cantidad, pero de muy buena calidad de la uva”. Alfonso recuerda que en la zona llevan dos o tres años con muy poca pluviometría, con lo que el rendimiento de las hectáreas se sitúa en mil o dos mil kilos de uva, “muy por debajo de lo normal”.

Enrique Alfonso | Foto: José L. Conde
Enrique Alfonso | Foto: José L. Conde

Para el propietario de la Bodega Altos de Trevejos, este año “la sequía, la calima y los vientos del Sahara, cada vez más frecuentes, ha hecho que la viña sufra”. También, como en otras zonas, la vendimia se adelantado casi un mes y comenzó en agosto, cuando lo habitual es hacerlo en septiembre.

Alfonso confía en que las dificultades que atraviesa el sector en la isla –es el que menos ayuda recibe- “pongan en valor el trabajo de los viticultores para que no se discuta el precio de una botella de vino canario” y recuerda que a pesar de la crisis “no varía el precio de la uva en los mercados”.

Roberto Santana, del grupo Envínate -que acaba de obtener la máxima puntuación de un vino canario en la Guía Parker-, también destaca que la vendimia se adelantó casi un mes, pero está “muy contento por la calidad de la uva, que está muy equilibrada, tiene un diámetro bueno y muy buena calidad”.

Roberto Santana | Foto: Sergio Méndez
Roberto Santana | Foto: Sergio Méndez

A pesar de ello, califica el 2020 como “un año muy complicado” porque la sequía y las olas de calor “obligaron a solapar la vendimia y a hacerla seguida desde los 300 a los 700 metros de altitud”. Todo ello en las parcelas de Santa Úrsula, Los Realejos y La Orotava. En Taganana “la calidad también es muy buena, pero dio muy poca uva”. En esta zona, además de notarse mucho la sequía, hubo otro inconveniente propiciado por la pandemia y es que los animales, que camparon a sus anchas, “provocaron mucha merma en los viñedos.

Con respecto a la comercialización, Santana reconoció que las ventas en Estados Unidos han bajado un 30%, pero se mantienen la venta directa en tiendas y a través de internet porque sus vinos están bien posicionados. | José L. Conde