SAL Y PIMIENTA | José L. Conde

Víctor Cruz, en su nuevo restaurante, Mío | Foto: José L. Conde
Víctor Cruz, en su nuevo restaurante, Mío | Foto: José L. Conde

La cocina más personal de Víctor Cruz, ahora en la calle La Noria

La calle La Noria de Santa Cruz sigue siendo un hervidero de restaurantes y de gentes que se reúnen, especialmente por la noche, para cenar o tomar algunas copas. La zona lleva tiempo de moda y ahora le ha tocado el turno de abrir restaurante a Víctor Cruz, quien está al frente de los fogones de Mío, un amplio local que cuenta con terraza y además un generoso espacio interior.  Víctor Cruz es un chef ampliamente conocido en Tenerife, quien hasta hace poco trabajaba en el paseo Sitjá de la capital tinerfeña. La cocina de este chef se caracteriza por el empleo de buen producto al que después le da su toque más personal sin descuidar atrevidas presentaciones.

 

Ensaladilla de pulpo al momento, una de las propuestas de Víctor Cruz | Foto: José L. Conde
Ensaladilla de pulpo al momento, una de las propuestas de Víctor Cruz | Foto: José L. Conde

Un mundo de explosiones en boca, objetivo del restaurante Mío

Víctor Cruz, en la propia carta, define con una frase cuál es el propósito que le ha llevado a defender su cocina en Mío: Bienvenidos a un mundo de explosiones en boca. Chef de amplio recorrido en la capital tinerfeña nos presenta en su nuevo emplazamiento alguno platos recomendables. Ensaladilla de pulpo al momento; mis huevos picantones vistos de otra manera; tortilla española boca arriba con boletus aroma de trufa; codillo cocido a baja temperatura, col fermentada y matices de mostaza; albondiguillas en tuétano con clásica jardinera o lomo alto Angus al carbón al punto de sal. Como se aprecia, una carta amplia y que propone platos todos ellos para compartir.

 

Cabrito embarrado, uno de los platos estrella de El Drago | Foto: José L. Conde
Cabrito embarrado, uno de los platos estrella de El Drago | Foto: José L. Conde

El Drago, en Tegueste, vuelve a abrir sus puertas

El Mesón El Drago, de Tegueste, de Carlos Gamonal junior, vuelve a abrir sus puertas, tras el periodo de alarma por el coronavirus, hoy mismo y hasta el domingo, solo en horarios de almuerzo. El equipo del restaurante, dirigido por Priscilla Gamonal, afronta esta nueva etapa “más unidos, más preparados, más humanos que nunca, volvemos. Somos resiliencia”. Eso sí, para un mejor control de aforo y poder escalonar los horarios, es mejor acudir con reserva previa. Aunque abren al mediodía viernes, sábado y domingo, el resto de la semana también lo hacen, pero por encargo.

 

Pablo Pastor (segundo por la izquierda) junto a Rafael Ansón, en la primera edición de Culinaria | Foto: José L. Conde
Pablo Pastor (segundo por la izquierda) junto a Rafael Ansón, en la primera edición de Culinaria | Foto: José L. Conde

Culinaria 2020 cambia de fecha: se celebrará los días 27, 28 y 29 de octubre

Culinaria Tenerife 2020 se celebrará los días 27, 28 y 29 de octubre y no los días 20, 21 y 22 de octubre, como inicialmente estaba previsto, en las instalaciones del Centro de Desarrollo Turístico Costa Adeje (CDTCA), en el Sur de Tenerife.  Esta muestra gastronómica, que celebra su tercera edición, busca resaltar la cocina como un elemento esencial de la oferta turística y elevar el nivel de la restauración que se desarrolla en el Archipiélago. Culinaria 2020 está organizado por la Asociación de Cocineros y Reposteros de España ACYRE Canarias, que está formada por cocineros y reposteros que realizan su actividad en Canarias. Presidida por Pablo Pastor, está integrada por más de 12.000 asociados. El congreso está dedicado a los profesionales de la cocina, repostería, sala y bares del sector Horeca.

 

LA GUINDILLA

Debemos mentalizarnos de que la mascarilla es imprescindible… a pesar del calor | Foto: José L. Conde
Debemos mentalizarnos de que la mascarilla es imprescindible… a pesar del calor | Foto: José L. Conde

Mascarilla, siempre

A pesar del uso obligatorio de las mascarillas, con estas altas temperaturas es difícil resistirse a la tentación de, en algún momento, retirarlas para poder darnos un pequeño respiro. Un relajamiento que no podemos permitirnos, aunque lo estemos pasando mal. Me refiero a cocineros, trabajadores de la sala o los mismos clientes de un restaurante, especialmente aquellos con terraza. Basta fijarse un poco para apreciar este relax que no beneficia a nadie y más aún cuando están disparadas las cifras de contagios. El uso fijo de la mascarilla evitará más restricciones en el sector. | José L. Conde