Terras Gauda lidera un innovador proyecto de viticultura sostenible

Imagen de la vendimia de este año | Foto: Terras Gauda
Imagen de la vendimia de este año | Foto: Terras Gauda

El proyecto de economía circular permitirá la conversión del bagazo de la uva en abono orgánico de alta calidad para mejorar las condiciones del suelo de los viñedos de forma natural

Terras Gauda se sitúa nuevamente a la vanguardia de la I+D+I al liderar el proyecto Biovervit, un innovador plan de viticultura sostenible que permitirá la conversión del bagazo de la uva en abono orgánico de alta calidad y en fitosanitario biológico.

Este proyecto, que se halla en una primera fase de desarrollo, contribuirá a minimizar el coste de gestión de los subproductos vitivinícolas y a aportar valor añadido a los bioproductos obtenidos.

Bodegas Terras Gauda someterá al bagazo de la uva, que presenta altas concentraciones de compuestos bioactivos, a un proceso de vermicompostaje. Se trata de una técnica que combina la acción de lombrices de tierra y microorganismos en un vermirreactor para la obtención de un compost final de origen natural, estable y de calidad y su uso como biofertilizante y fitosanitario biológico.

El vermicompost es un abono orgánico que mejora las propiedades del suelo y permite a la vid asimilar los nutrientes de forma lenta, según sus necesidades. Con ello, Terras Gauda busca alternativas al uso de fitosanitarios y fertilizantes minerales en los viñedos de Albariño y Caíño Blanco, lo que supone un avance importante desde la perspectiva medioambiental y económica, así como una utilización óptima de los recursos naturales.

Para el desarrollo del estudio, Terras Gauda ha dispuesto de más de 4,5 Has (45.000 m2). Su aplicación en el viñedo y la influencia en los vinos serán evaluadas, comparando sus características químicas (concentración de compuestos bioactivos y aromas), así como sus cualidades organolépticas con el Terras Gauda.

Biovervit, que cuenta con la colaboración de la Universidad de Vigo (Departamento de Ecoloxía e Bioloxía Animal), de Santiago de Compostela (Departamento de Química Analítica) y Adegas Moure, abre una innovadora vía para la autogestión de los subproductos vitivinícolas. El proyecto avanza en lo que se conoce como economía circular, concepto que se define por el respeto y la sostenibilidad de la actividad agrícola.

El Grupo Terras Gauda mantiene su filosofía de priorizar la inversión en I+D+I como estrategia para la diferenciación y singularidad de sus vinos. La bodega se ha situado a la vanguardia de la investigación con diferentes estudios, como el proyecto europeo  Foodie sobre viticultura de precisión.

En los últimos meses ha utilizado drones para obtener información todavía más concisa al interrelacionar los datos aportados, con los de los sensores instalados en el viñedo y los satélites europeos.  Esto ha permitido al departamento técnico adoptar decisiones con mayor inmediatez sobre diferentes cuestiones relevantes, como tratamientos, suministro de nutrientes, predicción de rendimiento y desarrollo de una vendimia “a la carta”, según parcelas y variedades.

El empleo de drones forma parte de un proyecto, en fase inicial, que cuenta nuevamente con la colaboración de la Dra. Carmen Martínez, de la Misión Biológica de Galicia – CSIC.

José María Fonseca, Enrique Sotas y Christian Rey | Foto: Terras Gauda
José María Fonseca, Enrique Sotas y Christian Rey | Foto: Terras Gauda

Plan Estratégico De Enoturismo. Terras Gauda ha puesto en marcha un plan estratégico de enoturismo para otorgar valor añadido a las visitas a la bodega, potenciando el importante patrimonio vinícola propio y la gran oferta gastronómica de las Rías Baixas.

Descubrir la magia de los viñedos con rutas de senderismo o paseos en bici; conocer los procesos de producción desde el viñedo y una cata de sus singulares vinos son actividades que se incluyen en los tres paquetes turísticos propuestos para familias, grupos de amigos y escapadas románticas.

Terras Gauda ha diseñado diferentes actividades complementarias adaptadas al perfil de los visitantes. En el caso de los niños, ha ideado iniciativas que combinan el ocio y el aprendizaje para un primer acercamiento al mundo del vino con talleres didácticos con el objetivo de aprender a distinguir las diferentes variedades autóctonas: Albariño, Loureiro y Caíño Blanco; qué pasos se siguen en el proceso de elaboración del vino o los distintos elementos que son necesarios para su producción.

El plan estratégico de enoturismo también incluye propuestas adicionales de ocio, como senderismo, turismo activo, actividades acuáticas, etc. para desarrollar en grupo

La bodega ha alcanzado acuerdos de colaboración con restaurantes de la zona, que destacan por la calidad de su cocina, que ofrecen menús basados en la gastronomía autóctona maridados con los vinos de la bodega.  También se ofrece a los visitantes la posibilidad de alojarse en establecimientos hosteleros con encanto seleccionando la categoría y tipo: parador, hotel y casa rural.