Corte Inglés, Alcampo y Masymas tienen mayor diversidad de vino según un experto

Expositor de El GustoX el Vino | Foto: J.L.C.
Expositor de El GustoX el Vino | Foto: J.L.C.

El enólogo Joan C. Martín, que acaba de publicar “Los Supervinos 2017. La Guía de Vinos del Supermercado”

El Corte Inglés, Alcampo, Masymas y algunos establecimientos de Carrefour son los supermercados de venta minorista que cuentan con una mejor oferta de vinos en términos de diversidad -en origen y en tipos-, presentación y organización.

Así al menos lo afirma en una entrevista con Efeagro el escritor y enólogo Joan C. Martín, que acaba de publicar “Los Supervinos 2017. La Guía de Vinos del Supermercado” (Las Guías del Lince), que no incluye mayoristas y ‘cash and carry’.

Para esta edición, Martín ha catado y valorado 981 referencias o marcas de bodegas durante cinco meses y ha seleccionado los mejores vinos “al alcance de todos los bolsillos”: 102 “supervinos” por menos de 6,99 euros, y 48 “megavinos” a menos de 14,99 euros.

Con carácter general, ha subrayado que en los supermercados ha encontrado una creciente oferta que va desde algunos baratos poco recomendables hasta auténticos “vinazos”.

La guía ha adquirido vinos de 15 cadenas de supermercado, tanto nacionales como regionales, entre los que ha encontrado algunas “joyas”, incluidas referencias de zonas de menor producción, como las de la comarca de Marina Alta, áreas que “deberían tener una denominación de origen propia” por su singularidad y calidad.

Aumenta el número en las estanterías del supermercado de vinos de denominaciones pequeñas -como Méntrida, Tarragona o Pla y Llevant-; y también las de Vinos de la Tierra y de “rosados” de calidad.

Entre estos últimos, ha encontrado los que podrían ser, en su opinión, dos de los mejores rosados europeos, elaborados por las bodegas Losada, del Bierzo, y la manchega Pagos del Vicario.

Este último, además, es una “obra enológica de magnificencia” y, de hecho, “está jugando la final de la Champions para ser elegido el Supervino del año 2017”.

El autor ha concedido en la guía, por primera vez, después de tres años, la distinción “5 ojos de lince” -que valora la relación calidad-precio, origen, presentación y cierre de la botella y la información que contiene, como la fecha de envasado- a dos vinos producidos por las bodegas Pérez Pascuas y Domino de la Vega.

Estantes con vinos | Foto: J.L.C.
Estantes con vinos | Foto: J.L.C.

Preguntado por los fallos que ha detectado en otras cadenas de supermercados, el escritor indica que Mercadona tiene vinos de calidad a buen precio pero con menor diversidad que las anteriormente citadas y “Lidl” dispone de una oferta “cortita” en tipo y origen y que “no está bien expuesta”.

Sobre Consum, Martín detecta una gran diversidad, con propuestas de calidad que han gozado de buenas puntuaciones en la guía, pero puntualiza que “es una pena” la “confusión absoluta” en la disposición e información de sus lineales.

Entre las anécdotas, el autor asegura que determinadas bodegas se han negado a aparecer en la guía -a pesar de que fueron bien puntuadas por la misma- y que incluso le niegan que vendan vinos en el supermercado para conservar su imagen de compañía apegada a la “artesanía” y a la comercialización a pie de lagar.

Sobre las propuestas que censura, detecta vinos “a 0,99 euros” de baja calidad que no volverá a catar de cara a la próxima publicación y establecerá un precio de corte mínimo de 1,21 euros (PVP).

“No me ha gustado encontrar vinos a esos precios, porque eso es no tratarlos bien. Nadie puede producir a esos niveles”, esgrime.

Critica, asimismo, que supermercados o bodegas apuesten por vender productos “low cost”, lo que “no debería permitirse” porque va en detrimento de los intereses del sector en su conjunto y del reparto justo de los beneficios a lo largo de la cadena de valor del vino, para la rentabilidad de la actividad, el empleo y el progreso económico.

Pide así una reflexión sobre la existencia de algunos vinos en el supermercado “más baratos que el agua” y se pregunta si en ocasiones la responsabilidad de “romper los precios” recae en los supermercados para atraer clientes o en bodegas que pueden sostener esta estrategia “low cost” por las ayudas de la UE que reciben”. | Ginés Mena | EFEAGRO