
La cuarta edición de la Cata de Uvas y Vinos sirvió para mostrar la variedad que se ha recuperado en 20 años
Bodegas Viñátigo celebró esta semana la cuarta edición de la Cata de Uvas y Vinos de Canarias, una iniciativa que permitió a los asistentes profundizar en el rico patrimonio vitivinícola del Archipiélago.
Este encuentro está principalmente dirigido a los profesionales de la hostelería, la restauración y la distribución. La actividad se inició en el Jardín de Variedades, que recoge 17 clases de uva, donde se pudieron catar las mismas. Posteriormente se pasó a las dependencias de la bodega, ubicada en La Guancha, para degustar una selección de vinos en base a la cata de uva realizada con anterioridad. El método utilizado en esta iniciativa ha sido el Berry Sensory Assessment (BSA), un sistema de análisis sensorial y descriptivo creado a partir de las aportaciones de J. Rousseau y Delteil (Institut Coopèratif de Montpellier), que ha demostrado su utilidad y eficacia. La madurez tecnológica, la madurez aromática de la pulpa y del hollejo y la madurez de los taninos son algunos de los aspectos tratados en este método.
“Aprovechando las oportunidades que nos ofrece el Jardín y la enorme cantidad de variedades que hemos ido recuperando y perfeccionando con el trabajo de más de 20 años, hemos querido repetir un año más esta experiencia con profesionales del sector y con público en general, a los cuales intentamos acercar las características y los fundamentos de los vinos de las Islas Canarias”, explica Juan Jesús Méndez, enólogo y director de Bodegas Viñátigo y encargado del desarrollo de esta iniciativa.
“Hemos comenzado la actividad con la cata de uvas siguiendo el protocolo del BSA de Montpellier, que nos permite identificar las características de cada una de ellas, sus virtudes y sus limitaciones. Luego realizamos un recorrido por la bodega para conocer los métodos de elaboración y hemos terminado con una cata de vinos”, recalca Juan Jesús Méndez.



