Una guía "gastrodidáctica" ayuda, a través de actividades, muchas de ellas vinculadas al juego y a crear recetas, a educar nutricionalmente a los niños | Foto: abocados.es

Una guía “gastrodidáctica” ayuda, a través de actividades, muchas de ellas vinculadas al juego y a crear recetas, a educar nutricionalmente a los niños | Foto: abocados.es

Una guía “gastrodidáctica” ayuda, a través de actividades, muchas de ellas vinculadas al juego y a crear recetas, a educar nutricionalmente a los niños y a que estos conozcan la pirámide de la alimentación, interioricen buenos hábitos y aprendan a elaborar “sanos bocadillos” y “ricos desayunos”.

Estos son algunos de los objetivos del manual “Actividades nutritivas”, publicado por la directora del Máster de Nutrición, Obesidad y Técnicas Culinarias de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR), Begoña Pérez Llano, quien también apuesta por actividades sobre el sonido de los alimentos.

Su deseo es dotar a todos los actores implicados en la educación nutricional de los niños, como los padres, los docentes y los monitores de comedor y tiempo libre, de las herramientas necesarias para fomentar el conocimiento de los alimentos y hábitos de los menores, ha detallado UNIR en una nota.

Ha asegurado que la alimentación es la base de una buena salud, pero las personas no siempre se alimentan de la forma correcta, lo que se debe, en muchos casos, a la falta de una correcta educación nutricional por parte de padres y educadores.

Portada del manual

Portada del manual

“Hay unas edades, de infantil, donde se empiezan a crear los hábitos que nos van a acompañar toda la vida”, según Pérez Llano, quien ha insistido en que es “esencial hacer cinco comidas al día para repartir la energía”.

Sin embargo, “hay gente a la que nunca se lo han dicho”, por lo que uno de los juegos del libro está diseñado para enseñar a los niños el nombre de las cinco comidas”, ha explicado.

Para ella, una dieta saludable deber ser “equilibrada, suficiente, variada, segura y divertida” y propone, entre otras actividades, crear “recetas nutritivas para hacer con los más pequeños” y, así, “lograr que se animen a probar alimentos que normalmente rechazan, como la verdura o el pescado”.

En la guía, Pérez Llano también aborda temas como el sonido de los alimentos, conocido como “gastrofísica”; y reflexionar sobre si las generaciones pasadas se alimentaban mejor que la actual, a pesar de no saber de nutrición.

Ha asegurado que la dieta debe ser equilibrada para repartir la energía a lo largo del día y mantener una proporción de nutrientes, dado que “no solo hay que alimentarse de proteínas, grasas o hidratos de carbono”.

A ello ha sumado que “los niños deben comer una ración acorde a su peso y edad y no es lógico ponerle un plato igual de grande que al resto de la familia”.

Pérez Llano apuesta por dieta variada porque “no se trata de comer, por ejemplo, solo lechuga porque sea una verdura, ya que hay otros vegetales que tienen cantidades de minerales y vitaminas diferentes que van a mejorar la dieta”.

“Esto también es aplicable a las frutas y el resto de los alimentos”, ha indicado esta experta, quien aboga por una dieta segura con el fin de evitar enfermedades transmitidas por alimentos, tanto en su origen como en su conservación. | EFEAGRO

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