Yanet Acosta | Foto: J.L.C.

Yanet Acosta | Foto: J.L.C.

Yanet Acosta, nacida en Garachico, es periodista gastronómica, escritora y profesora universitaria. Inquieta por naturaleza, hace unos meses publicó una novela negra con el título Matar al padre, la segunda que protagoniza el investigador privado Ven Cabreira. Asegura que, en Madrid, donde vive, recibe a sus invitados “con un vino, y si puedo, canario”. Nadie hace como su madre “el potaje de berros” y ella borda las papas arrugadas “que me las llevo escondidas en la maleta”.

¿Qué plato nadie cocina como su madre?

“El potaje de berros”.

¿Con qué recibe a sus invitados?

“Con un vino y si puedo, canario”.

¿Cuándo se mete en la cocina borda…?

“Un montón de cosas… Pero me gustan las papas arrugadas, que me las llevo escondidas en la maleta”.

¿Con qué plato se chupa los dedos?

“Buf. Con tantos, pero me encanta la cocina de El Celler de Can Roca, especialmente las miniaturas. También la cocina italiana…”

Algo que jamás se llevaría a la boca…

“Me he llevado tantas cosas raras. No me volvería a llevar a la boca los gusanos de seda, que se comen en China y la serpiente”

¿En la cocina, qué plato se le resiste?

“Los hojaldres”

¿Lo que no mata, engorda?

“Bueno, yo no soy muy escrupulosa (risas). Depende de por donde entre”.

Carne versus pescado, en su caso, ¿qué gana?

“Pescado siempre”.

Un restaurante al que siempre le gusta ir…

“El Celler de Can Roca, aunque lo repita, y la Terraza del Casino porque tengo mucha implicación personal. Y en Buenavista, El Burgado, por sus puestas de sol con un vino y unas lapas”.

¿Lo último que ha descubierto en gastronomía?

“La cocina ayurbédica de Celeri, de Xavier Pellicer. Me parece un buen paso adelante. Va mucho más allá de la modernidad de la estética y la elaboración, sino de que esté a tono con tu propia salud. También la cocina biodinámica de La Caléndula”. | José L. Conde

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