La primavera es la mejor estación del año para alimentarse de verduras, que en tras un periodo invernal de intensas lluvias han dejado al campo con productos en un estado inmejorable. Es el momento cuando los guisantes, ajetes, cebollas tiernas, espárragos, espinacas y lechugas, entre otras, alcanzan su máximo sabor y esplendor. También es tiempo para muchos de iniciar aquello que se ha popularizado con el nombre de “operación bikini”. Es decir prepararse para colocarse esta pieza de baño, o no,  y lanzarse a las playas.

La comida estacional nos proporciona legumbres y verduras en su mejor momento lo cual es base fundamental para adentrarse en el mundo de las dietas tradicionales, todo ello acompañado por los diarios paseos por las diferentes avenidas del colesterol existentes en todas las ciudades. Otros más lanzados, como el cantante Miguel Bosé, han dejado atrás unos cuantos kilos con la dieta depurativa ayurvédica y además le ha dedicado una canción como pequeño homenaje, pese a ser un fan de la tradicional cocina de la abuela y las pastas italianas.

Que es época de ‘operación bikini’ se aprecia también en el mundo laboral. La venta del tradicional contenedor de alimentos, el ‘tupper’, se debe haber disparado a tenor de su presencia en los centros de trabajo donde los empleados no quieren renunciar a mantener una dieta equilibrada, casera y variada.

La crisis económica y el desempleo también se han aliado diabólicamente para reducir nuestros excesos de calorías y colesterol. Con tales cifras de paro los placeres gastronómicos, las visitas a los restaurantes y las conversaciones sobre las últimas compras en el Club del Gourmet se han incorporado a la memoria colectiva. Los médicos especializados en nutrición y endocrinología, antes tenía listas de espera de seis meses y ahora en un mes están a tú disposición para disminuir tu peso y tu cartera.

Pero como estamos en época de espinacas, espárragos y pimientos debemos cumplir y aquí va una receta de pasta, producto a buen precio: espagueti con berberechos, espinacas y pil-pil de choricero creada por el cocinero Julio Reoyo, del Mesón de Doña Filo, en Madrid. En un caldero se cuecen los espagueti con sal, mantequilla y se reservan cuando estén al dente. Los berberechos, por otro lado, se escaldan y luego se enfrían para retirarles la concha. Los espárragos trigueros se guisan o se compran ya en conserva. En una sartén con aceite un caliente y un poco de ajetes se saltean brevemente las espinacas. Posteriormente se quita la carne a los pimientos choriceros, que se añade a un pil-pil de aceite caliente hasta que quede ligada la salsa. Se monta en un plato amplio con un fondo de espinacas, disponiendo encima los espaguetis, entremezclados con los berberechos y los espárragos trigueros. Se salsea con el pil-pil de choriceros.

Una receta compatible con una dieta y que además no nos dejará despoblados de cualquier tipo de vida como el atolón Bikini, en el oceáno Pacífico, donde se probaron más de 20 bombas de hidrógeno y atómicas, entre los años 1946 y 1958, y que todavía soporta altos niveles de radiactividad. | José L. Conde

 

Share